¿Cómo entra un socio cuando no hay nadie?
Enseña al lector de la puerta o del torno su QR en el móvil o su pase de la Wallet. El sistema comprueba que la cuota está en vigor: si lo está, abre; si no, deniega la entrada.
No hay tarjetas que imprimir ni llaves que recuperar cuando alguien se da de baja: el acceso sigue a la cuota.
Cada entrada queda registrada
Cada acceso, abierto o denegado, queda en el registro con el socio y la hora. Si algo pasa a las tres de la madrugada, sabes quién ha entrado y cuándo.
El mismo registro te dice a qué horas viene la gente: es el dato para decidir qué franjas merece la pena mantener abiertas.
Cámaras de seguridad: te ayudamos a montarlas
Un gimnasio sin personal necesita cámaras. Te ayudamos a montarlas: te asesoramos sobre qué cubrir y coordinamos la instalación, con un instalador si hace falta.
Las cámaras son un sistema aparte de la app: Yeki se ocupa de la entrada y del registro de accesos. Pregunta a tu asesor qué avisos pide la normativa de videovigilancia.
Las cuotas se venden también de noche
Cuotas, bonos y clases sueltas se compran en la app a cualquier hora, con el cobro de cuotas del gimnasio directo en tu cuenta. La venta no se para cuando cierra la recepción.
Las pruebas y los contactos nuevos los atiendes en recepción, en las horas con personal, hasta la primera compra.
¿Por qué abrir más horas puede darte más ingresos?
Abres más horas con el mismo local y sin más turnos de recepción. Llegas a quien entrena antes o después del trabajo, a quien hace turnos y a quien evita las horas punta.
Las cuentas son tuyas: lo que cuesta abrir más horas frente a las cuotas nuevas que traen. En la guía sobre cómo hacer rentable un gimnasio 24 horas te explicamos cómo hacerlas.
El resto del gimnasio funciona igual
Clases dirigidas con reserva y lista de espera en las horas con personal, planes de entrenamiento con vídeos y chat con los socios: todo sigue en la misma app, gratis y sin cuota.
Si un socio necesita algo de noche, te escribe por el chat y lo lees en cuanto entras.